TEORIA DE LAS AUSENCIAS
Breve aproximación al signo de lo chileno en la música chilena
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Osiel Vega Durán
repositorio de textos académicos
TEXTOS





LOS MUNDOS,
LA NO EVIDENCIA
Osiel Vega Durán
21 de octubre de 2021
“Hay un mundo arriba que anduvo
Tras el vuelo de las gaviotas
Caminando a tientas por esta playa.
Entendiendo como la huella
Que se dibujaba en la arena
La borraba una mano de agua.
Vio esta misma puesta de sol,
Caminó con la luna llena,
Aprendiendo todo de las estrellas.”
(Los mundos, Osiel Vega Durán).
La estrecha relación de los restos arqueológicos, o simplemente los restos de una cultura, un lugar, una existencia, una historia, nos ubica siempre en el lugar preciso donde han ocurrido los hitos que configuran nuestra memoria, muchas veces los signos son tan elocuentes que nos acercan a modos, costumbres, conexiones, cosmologías, conocimientos, saberes, espiritualidades. Pero qué pasa con las señales que no están, que ocurre con los signos que desapárecieron?, como nos acercamos a una experiencia humana a la que no tenemos acceso, y que no tiene ninguna evidencia, tangible… lo único que nos queda, es la convicción que la vida ocurrió, en el mismo espacio en el que vivimos, pero en otro tiempo, en otro presente.
“El mundo de arriba que anduvo, tras el vuelo de las gaviotas”, fue un mundo consciente de su tiempo, caminó a tientas, aprendiendo todo de las estrellas, que ordenaban el tiempo, les enseñó el momento de las frutas, de las flores, de los nacimientos, de la germinación de las semillas, del tiempo de lluvias y soles.
Pero a la vez que iban sumando conocimiento e iban configurando su propio mundo, debían luchar con el olvido, con la muerte, conquistar la vida, conquistar el tiempo.
Caminar por una playa nos ilustra lo fugaz de nuestra existencia, las olas, las manos de agua, representan el paso del tiempo, sin duda, que muestran lo implacable de la naturaleza, pero a la vez, nos enseña humildad, ante el devenir, lo inevitable, la no existencia.
Enfrentarse al olvido, tiene relación con la desaparición, con la no evidencia, con la muerte, sin huella, sin eternidad.
Pero la ausencia de evidencia, también arroja la ausencia de contenido, de mensaje, de trascendencia, cuestión que nos deja un halo de tristeza.
El camino que vamos a seguir en esta investigación, es precisamente el sentido contrario de lo evidente, el sentido contrario del lugar común del que todos están acostumbrados, no nos preocupa la no evidencia, porque aún en lo evidente, lo concreto, aún allí existe el misterio del origen, y del impulso que genera la vibración de la existencia.
La música y su sentido, evidente, su existencia y su no evidencia, un lenguaje que se construye infinitamente, en el que nos empecinamos en estructurar y dar sentido. Para decir que esto es de acá o de allá, cuando efectivamente da cuenta solo de que en un lugar, determinado, alguien compartió su sentir, con sus propias palabras, habilidades y comprensiones, en el que en ese ejercicio de dar cuenta que existe, transforma un sonido en su voz, su propia voz, su creación en la transmisión simbólica de su propia experiencia humana.
LA METÁFORA DEL TROMPE




LA METÁFORA DEL TROMPE

Osiel Vega Durán
23 de octubre de 2021
El Trompe, berimbao, arpa de boca, arpa judía, trompeta de boca o trompeta judía; tiene su origen en Indonesia, de la caña de bambú se construye este objeto en una sola pieza, se talla un marco grueso y dentro de él una lengüeta fina, que vibra dentro. el sonido característico se produce al colocarlo en la boca, se apoya en los dientes frontales o en los labios dependiendo del diseño y de su tamaño; la boca funciona como caja de resonancia y a la vez el tamaño de la cavidad se maneja con la lengua, está se debe mover hacia los dientes o hacia atrás, hacia el paladar o hacia hacia la garganta. Lo fundamental para la producción de su sonido, son dos cosas: el flujo de aire, que debe ser a boca abierta y la articulación de su altura y manejo de los armónicos que se producen con la lengua.
Desde Indonesia comienza su viaje desde Medio Oriente, a Siberia, Europa, países nórdicos, Italia, Francia, España, Inglaterra, para finalmente cruzar el Atlántico hacia América. Hoy se encuentra en norteamericana, donde llega en manos de colonos ingleses e irlandeses. Paralelamente llega al sur de Chile, a la zona mapuche en manos de españoles, en el territorio mapuche o en la comunidad de la nación mapuche la cultura mapuche aún no desarrollaban el trabajo con metales. Misioneros los inician en esos procesos y allí aprenden forjar distintos objetos y confeccionar finalmente sus accesorios más característicos a partir de monedas, cucharas, crean piezas únicas, cargadas de simbolismo, el Trapelacucha, el Trarilonco, aros y prendedores y por supuesto el Trompe, nombre con el que ellos le otorgaron al arpa de boca o trompeta de boca.
“El español estaba agotado de la jornada, a la mediatarde bajo un árbol se sienta en el suelo a descansar, apoya su espalda en el grueso tronco, saca del bolsillo un objeto, lo hacer a a su boca, con su mano izquierda lo afirma y con su mano derecha articula con sus dedos un movimiento pendular, del que surge un sonido inesperado, suave y nuevo para los mapuches que lo rodeaban haciendo diversas labores. La curiosidad ante esa nueva sonoridad los acerca lentamente algunos con miedo, otros con sorpresa, y las mujeres, algunas, encantadas por este nuevo sonido que no habían escuchado jamás. Cayeron hipnotizadas a sus pies, Lo que siguió es parte del misterio de esta historia.
Finalmente el español quedó profundamente dormido, momento en el que un hombre mapuche, sorteando su curiosidad y su molestia al ver a su mujer embrujada por este objeto, se lo roba acto seguido escondido en el bosque al lado de un pequeño arroyo comienza hacer sonar este instrumento, con el único objetivo de recuperar a su mujer“. (Adaptación de un relato oral anónimo por Osiel Vega Durán).
El uso general de este instrumento tan personal y particular es la imitación de sonidos de la naturaleza, cantos de pájaros, flujos de agua, galopes y relinches de caballos, animales en general. Cada cultura a la que ha llegado, le da una característica particular, siempre relacionado con sonidos concretos, sin embargo para el pueblo mapuche este sonido representa lo etéreo, lo abstracto, lo invisible del sentimiento, el embrujo de amor.
La cultura mapuche, donde lo cotidiano tiene un espacio sagrado, espiritual permanente, utiliza este instrumento a partir de esa leyenda. Lo aprenden a construir y le dan un sentido único, enamorar. Para el pueblo mapuche el Trompe y su sonido es representación del amor del hombre hacia la mujer, son ellos los que lo usan para el cortejo y en cada instante en el que quieren expresar sus sentimientos hacia su pareja, transformado en un momento mágico, espiritual, cósmico.
Así, a través de un pequeño objeto, que para su utilización requiere de una conexión con el cuerpo del que emane aire y lengua, con ello construye en cada territorio instalado, la subjetividad del sujeto habitante de ese lugar, un viaje por el mundo, humilde, casi en silencio y casi sin hegemonía, solo aquella que surge de su propia esencia mágica y encantadora, sin la ambición del poderoso, sino que solo con la necesidad y curiosidad del que habita su propia vida. Lengua y aire, que son los mismos elementos que construyen lenguaje, y código, que son los mismos elementos que marcan la diferencia y la esencia de las diversas e ilusorias construcciones culturales del mundo. Lengua y aire configuran lo simbólico y representativo de un pueblo, es lo que denominamos cultura, patrimonio, tradición y costumbre.
Lengua y aire, juntos, articulando su cultura, articulando su territorio, articulando su lugar en el mundo, en la existencia, en la creación. Lengua y aire, que se manifiestan en el devenir que significa el espacio vital que surge de la inquietud y la duda, del misterio y de la ciencia, un artefacto que permite a través del aire y del músculo lengua, articular arte.

TODOS LOS TIEMPOS
Osiel Vega Durán
(marzo de 2015)
La lágrima cruza por tu mejilla
Llorando un camino a lo inexplicable
¿Se irá a un océano de emociones
O a nubes lloviendo lo inexorable?
Cantando pasó la gaviota libre
Los versos de un logos que ya no existe
La lágrima besa el borde del tiempo
Oleaje de mar en su playa triste
.
La arena que cae desde un extremo
No acusa presencia del hechicero
Que atrapa las notas desconsoladas
Del cambio que es cambio imperecedero.
Futuro, pasado, tiempo presente
Caudales de agua que nos arrecia
Mas no por eso quedamos fuera
Del lapso que riega nuestra existencia.
Tu tiempo, mi tiempo, el tiempo y el tiempo…
Son todos los tiempos al mismo tiempo…
...Tu tiempo, mi tiempo, el tiempo y el tiempo…
...Son todos los tiempos al mismo tiempo…