Manuscritos con historia. Carlos Botto y la enseñanza de la armonía
- Claudio Acevedo Elgueta
- 3 sept 2023
- 5 min de lectura
Actualizado: 14 sept 2023
A fines de la década de los 80, cuando yo cursaba la carrera de especialización para obtener el título de Profesor Universitario en Teoría General de la Música en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, tuve la suerte y el honor de conocer a don Carlos Botto Vallarino. Él, junto al maestro Cirilo Vila, fueron mis profesores de la asignatura de Armonía Superior. Ambos, con el paso de los años, serían galardonados merecidamente con el Premio Nacional de Artes Musicales.
Don Carlos era en ese tiempo una persona muy conocida en el medio, de vasta trayectoria, con un enorme trabajo artístico y académico forjado por años, tomando como base su rica formación de pianista y compositor. Sus clases eran de exigencia máxima, por el detalle y minuciosidad con que corregía tanto los trabajos escritos, como los ejercicios de bajo cifrado al piano y creaciones. Recuerdo que las tareas que él daba clase a clase eran numerosas y de una dificultad tal, que había que estudiar muchas horas para lograr hacerlas bien. Afortunadamente, pese a los enormes requerimientos, siempre me esforcé mucho en cumplir y aprender en su curso y tal vez, por lo mismo, tuve una excelente relación con él.
Recordaré, con mucha humildad, por cierto, una anécdota muy importante y significativa en mi formación profesional. Por ese entonces, se realizó un Festival de Coros Universitarios en el Teatro de la Universidad de Chile. En dicho concierto, el Coro de la USACH interpretó una “obra coral” mía, que en realidad no era más que una tarea que yo había hecho un año antes, para otra asignatura, utilizando un texto de Gabriela Mistral. La partitura, supe después, había llegado a ese coro por intermedio de un compañero de curso. En fin, a los dos días después de dicho evento, ante mi total asombro, mi nombre apareció mencionado en la Crítica Musical del diario El Mercurio, donde se elogiaba mi creación, refiriéndose a mí como un “talentoso novel compositor”. Esto me causó cierta vergüenza, ya que esa música era solo una tarea, es decir, nunca fue creada con el fin de mostrarse en público. Días después, en la sala de clases, Don Carlos me dijo:” lo felicito Claudio, usted tiene condiciones para componer, aprovéchelas. Y le digo esto no solamente por la crítica que leí en el diario, sino porque yo también estuve ese día en el teatro”. La verdad es que para mí ese comentario me impactó mucho, fue un gran respaldo, un enorme “empujón” anímico para mis estudios y para mi vida posterior, especialmente viniendo de alguien de tanto prestigio dentro del ámbito de la música académica. Al respecto, puedo decir, como profesor universitario desde hace tanto tiempo, que soy un convencido que las constantes palabras de aliento y apoyo desde el profesorado hacia los estudiantes siempre serán parte de una acción positiva. En otras palabras, no solo hay que criticar lo malo, sino también ensalzar lo que se haga bien.
El maestro Botto es, sin lugar a duda, uno de los profesores más trabajadores que he conocido. Destaco la planificación de sus clases, el material de apoyo, su asistencia y puntualidad, entre otras virtudes. En sus clases de Armonía, de forma regular, él nos entregaba hojas escritas de su “puño y letra”, con importante información de materias. En muchas de esas páginas, que eran de tamaño carta u oficio, los ejemplos musicales estaban escritos sobre pentagramas también hechos a lápiz (con la ayuda de una regla, seguramente) y las explicaciones y ejercicios ocupaban cada rincón disponible de los espacios en blanco, con agregados de textos más pequeños o notitas al margen, uso de asteriscos o aclaraciones breves entre paréntesis. Se puede decir, como broma, que don Carlos le “sacaba el jugo al papel”. Esto se convirtió, con el pasar de los meses, en una acumulación de enorme cantidad de material pedagógico musical, basado en ejercicios y datos históricos, siempre junto a una explicación de la materia respectiva. Nosotros estudiábamos para ser profesores. Yo me daba cuenta que él proponía una enseñanza integral, por consiguiente, no descuidaba ni la música ni la didáctica en su propuesta pedagógica.
Lo cierto es que yo fui guardando por años esa importante suma de hojas manuscritas (además de mis cuadernos con apuntes), pensando que algún día toda esa información pedagógica, que combinaba la teoría y la práctica, debería darse a conocer, por el bien de la educación musical, por los músicos en general, por el profesorado, por la juventud que estudia y ama la música, etc. Después del fallecimiento de don Carlos, ocurrido en el año 2004, la idea de hacer algo con esos documentos, históricos ya, volvió a ser parte constante de mi preocupación e interés. Entonces pregunté también a otros exalumnos de Armonía, de generaciones anteriores a la mía, si tenían guardado algún material de don Carlos. Y para mi asombro, varios de ellos aún conservaban estos “tesoros”. Estamos hablando de manuscritos de la década del 70’. Me percaté entonces, que algunos documentos eran los mismos que yo ya tenía, pero aparecieron muchas otras copias de manuscritos que yo no conocía y además, de otras materias de la Armonía. Eran decenas de copias de páginas, amarillas con el paso del tiempo, pero bien conservadas.
Finalmente, en el año 2018, decidí presentar un Proyecto de Investigación Docente al Departamento de Música en mi Facultad, con la idea de hacer este libro, con el objetivo de dar a conocer el legado docente de don Carlos Botto en el campo del aprendizaje de la Armonía tradicional. En cuanto al trabajo mismo del libro y su confección, puedo decir honestamente que ha sido una valiosa experiencia, realizada con mucho entusiasmo, lo que ha conllevado un período de extrema laboriosidad, muy lento en su desarrollo y por momentos bastante agotador.
A grandes rasgos, las tareas realizadas durante este proceso fueron las siguientes:
o Recopilación y lectura del material manuscrito firmado por don Carlos Botto (de las décadas de 1970 y 1980).
o Estudio y elección de contenidos a utilizar en el libro.
o Transcripción, corrección y copia mediante edición digital de ejemplos musicales (que contempló una compleja lectura de los manuscritos originales).
o Transcripción, corrección y copia mediante edición digital de textos (que también contempló una lectura difícil de los manuscritos).
o Creación de numeraciones, signos, letras y redacciones de textos explicativos.
o Decisiones y ordenamiento didáctico-pedagógico para explicar las materias y conformar los capítulos del libro.
o Escritura y redacción de Semblanza Pedagógica de don Carlos Botto (realizada por Luis Merino Montero).
o Diseño y diagramación del libro.
o Edición y publicación del libro.
Finalmente, quiero manifestar mi satisfacción al poder contribuir con la difusión del legado pedagógico de don Carlos Botto en cuanto a Armonía tradicional, el cual estuvo oculto, esperando por décadas ser compartido ahora con las antiguas y nuevas generaciones de músicos. Estoy seguro que los contenidos de este libro serán un real y riquísimo aporte al estudio de la Armonía, ya que en general es difícil encontrar específicamente estas temáticas en la bibliografía existente. Me refiero especialmente al estudio de la Armonía a dos voces, Armonía a tres voces y Armonía Modal. También me parecen aportes significativos, el breve e interesante capítulo que habla sobre los orígenes y evolución de la Cadencia y finalmente la última sección dedicada a la Armonía a Cuatro Voces, desde la práctica al piano con incorporación de la voz.
Termino contando algo increíble y bello, que me sorprendió y emocionó saber. Hace muy pocos meses, una exalumna de don Carlos me dijo que él expresó alguna vez que nunca quiso plasmar en un libro todo este material, sin embargo, comentó: “esa tarea se la dejo a alguno de mis exalumnos”. En fin, el resto es ser parte de la historia.

El trabajo de Claudio Acevedo "Manuscritos con historia, Carlos Botto y la enseñanza de la Armonía" lo pueden adquirir directamente con el autor, escribiendo al mail: cacevedo@uchile.cl



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