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CANTO QUE HA SIDO...

  • Osiel Vega Durán
  • 10 sept 2023
  • 4 min de lectura

Actualizado: 25 sept 2023


Editorial del director de la Revista TEMA MUSICAL.

Junto con la conmemoración de los 50 años del golpe militar que nos condujo no solo a una dictadura salvaje, sino que además a un modelo cultural, en el que se abandona una forma de ser, forjada con la convicción de procesos sociales que nos significaron décadas de conquistas en derechos y libertades. Hoy nos enfrentamos a los sonidos, a las voces acalladas, a los cantos que van y vienen, que toman fuerza y se debilitan, una y otra vez, en cada instante en el que volvemos a creer que aun podemos cambiar el mundo, el continente, el país, el barrio.

Este mes de septiembre de 2023, Claudio Acevedo nos presenta su nuevo libro MANUSCRITOS CON HISTORIA, Carlos Botto y la enseñanza de la Armonía, ya no desde el agotado Hindemith, que nos significó más de una noche en vela, sino de la mano certera del maestro Botto, quien tuvo formación fina en ello, y que transmitió este conocimiento con rigurosa tenacidad. Claudio ha ordenado sus apuntes y cuadernos, logrando tener una perspectiva acabada, por fin, con una metodología que se plantea siempre para desarrollar libertad creativa.

La reflexión principal que nos convoca es como seguimos construyendo la historia que nos compete, la música chilena, o la música en Chile, o la música de los chilenos. Seguimos y seguiremos con Víctor Jara, Violeta Parra, Roberto Parra, Ángel Parra, Patricio Manns, Sergio Ortega, Luis Advis, Tomás Lefever, Pedro Humberto Allende, Jorge Peña Hen, Pablo Garrido, Desiderio Arenas, Osvaldo Gitano Rodríguez, Rolando Alarcón, Leni Alexander, entre muchas otras voces necesarias.

Todos ellos, desde la música, fueron parte de los que nos enseñaron un léxico ético, artístico, estético, histórico, que traspasa a la sociedad toda, una mirada transversal y humanista. Nos enseñaron a mirar, a escuchar, a hablar, a pensar, a sentir, a actuar. Nos enseñaron a crear desde este territorio.

Mirar la ilustración de Sergio Araya, me vuelve a remover el dolor, que antes parecía ajeno, que antes formó parte del secreto, que antes parecía una especie de acuerdo inexplicable, en el que desde los bandos golpistas nos hicieron obedecer al pacto de silencio, que fue un pacto hecho con sangre. Muchos desobedecimos, pero pagamos las consecuencias de ello, el problema era personal, es decir, incluso en democracia debimos acatar, ser políticamente correctos; si no, "no sabemos como ayudarte".

Las familias por protección, seguridad, o intentar retomar la vida, construyeron muros de olvido, comiéndose el dolor, tragándose la ausencia, aguantando el castigo. Muros que hoy, de a poco, y gracias a todos, gracias entre muchas otras maneras, al arte y la música, que no ha parado de sonar y volver a sonar, abriendo a veces ventanas, otras puertas, y las menos, derribado los muros definitivamente. En eso estamos, convenciéndonos poco a poco el camino que hay que tomar, aunque, también a veces, nos cueste entender la noción moderna de pueblo, y todo lo que ello significa, sin construcciones metafóricas ni románticas.

El canto que ha sido, es el canto que somos. Los nuevos cantores, las nuevas generaciones, al menos en Chile, no logran aún abandonar ese camino de temática social trazado de norte a sur, necesitamos seguir abriendo pensamiento, conocimiento, conciencia, porque después de la dictadura y en los treinta y pico de años de democracia, tuvimos que volver a armarnos de nuevo, como dice Miguel Vera-Cifras en su "tema musical" para esta fundación digital, estamos en ese loop infinito que es nuestro karma social y cultural. Más que nunca debemos volver a mantener la fe intacta, debemos volver a comprender desde este presente, cómo continuaremos los procesos detenidos por la dictadura y olvidados por la democracia, y rechazados por un pueblo retenido en sus cimientos esenciales, en un Chile actuando coherente con su propio fracaso cultural.

Cuando Violeta Parra instala para siempre la versión definitiva de Casamiento de Negros, se vislumbra que el siglo XX venía con fuerza a cambiar la mirada en la construcción de la historia hegemónica de los poderosos, se debe entonces tomar con especial seriedad estos asuntos del pueblo. En el artículo sobre esta emblemática canción, hay muchos antecedentes, ejemplos, versiones, y mucha historia.

Chile en los últimos 30 años ha tenido la obligación de mantenerse movilizado, Chile no ha sanado, Chile no es posible sino empujamos a Chile.

Por eso los cantos que han sido, necesitan ser de nuevo a cada tanto, a cada vuelta de página, en cada fecha una y otra vez, a cada nuevo momento.

En este mundo tatuado en su piel, en sus libros, en sus muros, en sus fachadas, en sus redes infinitas, con su nihilismo reconfirmado, y su hedonismo hipócrita, en este loop, necesitamos cantarnos para seguir siendo libres o al menos intentarlo: "Hasta encontrarnos en plena Alameda, juntos de nuevo y llenos de estrellas".

Inauguramos la sección BANDA SONORA, donde nuestro elenco de orquestadores e intérpretes de Chile han planteado, sin prejuicio ni límite. Solo música chilena era la invitación, una play list imperdible, transversal, orgánica e ilustrativa de un presente transparente, queremos nueva energía, queremos seguir contituando como dice Mauricio Redolés, queremos escuchar escuchando a Chile por que esos cantos nacieron para seducirnos, para mirarnos, para querernos, para saber quienes somos.




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